enero 01, 2006

DEFENDIENDO ... ¿La Fe?

Me encontré con una amiga bahá'í hace muy pocos días; ella, como yo, proviene de un hogar bahá'í. Conversábamos sobre uno y otro asunto, hasta que por causas fortuitas tocamos el tema de la infalibilidad de la Casa de Justicia. La discusión tomó un cariz algo acelerado, y hasta cierto punto, áspero, pero era una licencia que podíamos permitirnos, pues tenemos una amistad desde la infancia, y gran confianza.
Ella defendía con un valor que inspiraba ternura, la creencia que la Casa Universal de Justicia posee infalibilidad absoluta, es decir, no yerra nunca, jamás. No comparto dicha creencia, al parecer tampoco la aludida Casa Universal de Justicia, ni el Guardián, ni 'Abdu'l Bahá.
Cuando le pregunté sobre las fuentes de su creencia me dijo: "lo dice la Administración" (Me pregunto si la Administración Bahá'í como estructura con instituciones de nivel local, regional, nacional e internacional ha emitido un "decreto" por el cual se le otorga infalibilidad absoluta a la Casa de Justicia). Insistí con respecto a las fuentes para su afirmación, la respuesta me resultaba evidente, pero quería confirmarla, y la confirmé, ella no conocía las fuentes.
"Entonces" dije "¿Cómo puedes creer que es eso lo que enseña la Fe?" El debate se coloreó en ese momento con sus promesas de oración por mí, y su invitación a asirme del aspecto espiritual de la Fe, y aferrarme a él.

Este es sólo un ejemplo de la veces en que los bahá'ís defendemos cerrada y leoninamente un principio, enseñanza, ley, o cualquier otra cosa, que creemos proviene de nuestra Fe, cuando en realidad defendemos o nuestras propias fantasías o ciertas creencias de otros bahá'ís.
En nuestras comunidades muchas veces oímos a los maestros bahá'ís, los pioneros, los Consejeros, las Manos de la Causa, y adoptamos su perspectiva de la Fe como nuestra, y con el paso del tiempo convertimos esas perspectivas en "la Fe Bahá'í", y terminamos defendiendo lo indefendible, sin argumento, sin razón, y sin querer usar la cabecita que con tanto amor nos puso Dios sobre los hombros.
Pero ignorar no es pecado, hay tanto que estudiar en nuestra Fe que es imposible que alguién esté informado de cada tema existente. Sin embargo, una vez que descubrimos que nuestra particular creencia de lo que la Fe enseña no tiene fundamento en nuestros Escritos ¿porqué seguir diciendo que es eso lo que enseña la Fe Bahá'í?!! Creo que podemos hacer mucho daño a la Fe cuando de manera ya deliberada decimos que la Fe enseña algo que nosotros queremos creer, o necesitamos creer.
Opino que el pensamiento crítico debe ser cultivado si queremos entender mejor nuestra Fe. Y claro, eso se aplica a mí mismo, para empezar!

15 comentarios:

Maddi dijo...

Pienso que el hecho de que tu amiga no supiera responder a tu pregunta no supone que la CUJ no sea infalible, sino que quizá ella no ha profundizado mucho en los Escritos. En mi comunidad cualquier jovencito te habría respondido con los siguientes argumentos:

La sagrada y joven rama, el guardián de la Causa de Dios, así como la Casa Universal de Justicia que será universalmente elegida y establecida, se encuentran bajo el cuidado y protección de la Belleza de Abhá, bajo el amparo y guía infalible de Su Santidad, el Exaltado (que mi vida sea ofrecida para ambos). Cualquier cosa que ellos decidan es de Dios. Quienquiera no obedece a él o a ellos, no ha obedecido a Dios; quienquiera se rebela contra él o contra ellos, se ha rebelado contra Dios; quienquiera se opone a él (o a ellos), se ha opuesto a Dios; quienquiera contiende con ellos, contiende con Dios; quienquiera disputa con ellos, disputa con Dios; quienquiera a él negare, niega a Dios; quienquiera no crea en él, no cree en Dios; quienquiera se desvíe, se aparte y se aleje de él, en verdad se desvía, se aparta y se aleja de Dios.

(Abdu'l-Baha, Voluntad y Testamento de Abdu'l-Baha)

Examinad lo que hemos revelado en nuestro Libro Más Sagrado:
"Cuando el océano de mi presencia haya menguado y el Libro de mi Revelación haya concluido, volved vuestros rostros hacia Aquel que Dios ha designado, que ha brotado de esta antigua Raíz". Este verso sagrado no alude sino a la Más Poderosa Rama ['Abdu'l-Bahá].


(Baha'u'llah, Tablas de Baha'u'llah Reveladas despues del Kitab-I-Aqdas)


Oh pueblo, agradeced a Dios por Su aparición (la de la Más Grande Rama), pues, en verdad, es el mayor favor y la más perfecta generosidad para vosotros, y por Su intermedio cada hueso en desintegración se vivifica. Todo aquel que se vuelva hacia Él, de seguro se ha vuelto hacia Dios, y todo aquel que se aparta de Él, se ha apartado de Mi belleza, ha negado Mi prueba y transgredido contra Mí.

(Bahá'u'lláh, Tabla de la Rama)

Husayn Villar dijo...

querida Maddi, no intento argumentar la falta de datos de mi amiga como una señal de la falta de infalibilidad de la CUJ, sino lo pongo como ejemplo de la común defensa cerrada que a veces hacemos de ideas, que suponemos de nuestra Fe, sin saber si realmente lo son (ojo que podrían serlo).
Y en cuanto a la infalibilidad de la CUJ, pues las 2 últimas citas que has enviado se refieren al Maestro, no a la Casa de Justicia.
y la primera, según mi perspectiva, habla sobre la guía de la que goza la CUJ, la guía infalible de Bahá'u'lláh y El Báb, pero si nos remitimos al Iqan veremos que Bahá'u'lláh dice que el buscador llegará a la ciudad de la certeza y distinguira la verdad del error como distingue el día de la noche, ¿acaso esto significa que la santidad sugiere dones de infalibilidad absoluta? o es una expresión retórica para describir la sensibilidad espiritual?
Con referencia a apartarse, desviarse, oponerse, etc., pues verás, la voluntad de Dios es que obedezcamos a la CUJ, eso tampoco significa que a ella se le hayan dado dones de infalibilidad absoluta, mira por ejemplo que Bahá'u'lláh instruyó a Su familia cuando Él se retiró a las montañas a tratar con respeto y obedecer a Yahya, dichas consideraciones tuvieron entre sus muchas consecuencias la muerte de una hija de Bahá'u'lláh (no tenía Yahya ni una pizca de infalibilidad, pero que Dios me guarde de suponer que la CUJ tiene la misma calidad moral que Yahya). De igual modo, se nos ordena obedecer a nuestros padres y pedir su consentimiento para el matrimonio ¿porque son infalibles?
Pero vaya, estoy centrándome mucho en eso, y puedo dar una imagen errada de mi posición respecto a la infalibilidad de la CUJ.
Creo en la infalibilidad de la CUJ, pero no que sea una "infalibilidad absoluta".
Sea como fuere, es un tema controversial, no? :)

Hasan Elías dijo...

Una dedicada preparación se necesita para hablar de este tema con personas leídas; y al tocar este tema con otros creyentes debemos muchas veces hacerlo con pinzas, puede despertar susceptibilidades, irritación, herir sentimientos o en el peor de los casos hacer tambalear la fe de algún creyente nuevo o poco estudioso.

Este tema es demasiado amplio, que los escritos indican que se requiere al menos un siglo de operación efectiva y la guía de la Casa Universal de Justicia para llegar a las orillas de su comprensión. Son pocos los autores que tocan el tema, y creo que nadie consciente de esto, puede pretender haber abarcado todas sus implicancias y significados.

Uno de los primeros puntos que debe mencionarse es la distinción entre obediencia e infalibilidad, explicar que la infalibilidad no es algo común en este mundo y que es una bendición otorgada por Dios para salvaguardar la unidad en este Día, ‘Día que no será seguido por la noche’, ‘Día que el la tierra será reflejará el reino prometido de Dios’ y cuya realización ha sido prometida en las religiones y tradiciones del pasado.

Brevemente, en la Fe Bahá’í existen dos tipos de infalibilidad; la infalibilidad esencial y la infalibilidad conferida. La primera es un atributo inherente de la Manifestación de Dios; la segunda es aquella que esos Seres santos otorgan a sus escogidos, ésta es reflejada y posee límites inmanentes.

En la Fe Bahá’í la infalibilidad conferida incondicional (absoluta) fue otorgada al oficio del Centro de la Alianza (‘Abdu’l-Bahá), al oficio del Guardián de la Causa de Dios (Shoghi Effendi) y al oficio (no a los miembros individuales) de la Casa Universal de Justicia. Existe la posibilidad de guía divina a las instituciones de gobierno nacionales y locales bahá’ís (AENs, AELs) pero que necesita de ciertos requisitos inverificables, lo que convierte a esta guía divina no en una guía divina absoluta, sino relativa, la infalibilidad condicional frente a la infalibilidad (inerrancia) llevaría a una contradicción de términos.

La infalibilidad moral no esta comprendida en las personas a las que se les ha otorgado infalibilidad conferida, excepto la persona de ‘Abdu’l-Bahá, Él es “el Espejo perfecto” que refleja Su Luz; Shoghi Effendi mismo rechazo para la posteridad esta cualidad para el oficio del Guardián.

Muchos autores no se atreven a embarcarse en una delimitación de la infalibilidad conferida a ‘Abdu’l-Bahá, pues su estación es la del ‘Misterio de Dios’, sin embargo se cree que Él además de la infalibilidad conferida, poseía ciertos rasgos exclusivos de las Manifestaciones como impecabilidad moral y conocimiento innato y supernatural [algunos hasta le atribuyen lo que sólo las Manifestaciones y Dios poseen ‘omnisciencia a voluntad’ (conocimiento efectivo y real, sin limitaciones y sin condiciones dispuestos a la voluntad del que la ostenta)].

La infalibilidad del Guardián no es menos compleja que la de la Casa Universal de Justicia. La autoridad del Guardián no sólo era legal, sino también doctrinaria o espiritual. El Guardián mismo definió que era infalible en la interpretación de los Escritos de la Fe Bahá’í y en la función de la protección de la Fe, su infalibilidad estaba estrictamente ligada a la Causa Bahá’í. Ciertos aspectos de su función como protector de la Fe, sugieren que el podía ser guiado incluso si la información era incompleta o inexistente. Sobre su impecabilidad moral, no existe ningún texto autoritativo que indique, por el contrario ciertas condiciones de la Voluntad y Testamento del ‘Abud’l-Bahá y declaraciones del mismo Guardián indican que el no era moralmente infalible.

Los límites inmanentes de la infalibilidad conferida a la Casa Universal de Justicia no han sido definidos por los textos sagrados, ni las cartas de Shoghi Effendi. La Casa misma no ha definido su esfera de acción infalible, ya que no es imprescindible en el momento actual donde existen muchas otras prioridades.

Inicialmente, la Casa de Justicia fue pensada para suplementar aquellos espacios dejados por el Kitáb-i-Aqdas durante esta Dispensación que durará por lo menos mil años.

Me parece que las discusiones sobre el tema continuarán hasta que exista una declaración de la Casa misma, pero no es un tema relevante en el momento actual. Toda discusión debe llevarse a cabo como nos exhortan los escritos, con la amplitud de mente, respeto, tolerancia y sabiduría del caso. Lo importante es tener HUMILDAD, una actitud investigativa combinada con una base sólida y profunda en la fe de Dios y sobre todo sabiduría (hikmat).

Personalmente, hasta el momento concuerdo con las conclusiones vertidas en el artículo del Dr. Schaefer: http://bahai-library.com/articles/schaefer.infallibility.html y también veo muy cerca el artículo de la Dra. Maneck http://bahai-library.com/?file=maneck_infallibility_essay.html

Específicamente sobre el tema de la infalibilidad de la Casa Universal de Justicia, tenemos a un autor bahá’í alemán Gollmer (Gottesreich cáp. 12.4.3)

Husayn Villar dijo...

Con respecto a que éste es un tema delicado, sí que lo es!
Y he tenido problemas por hablar sobre él. Como bien dices, Hasan, hay qe tocarlo con pinzás, aunque a veces ni siquiera eso.
Sobre la infalibilidad moral de Guardián, creo que la misma "relatividad" es "relativa", jeje. Si bien es cierto que El Maestro no se refirio directamente al respecto, creo que hasta cierto punto puede entenderse una calidad moral implicita en el hecho de que el "Sello de Dios" está en la frente del Guardián (de cada Guardián, de haber habido más de uno).
Por mi parte creo que la guía de Dios, en este caso, la infalibilidad en la interpretación y protección ¿como podrían operar en un individuo que no está protegido moralmente? Me resulta difícil imaginar a un Guardián que pudiese interpretar la Palabra de Bahá'u'lláh, para después ir a un bar.
También tenemos el hecho de que el Guardián tampoco no es sujeto de sanciones administrativas, y éstas sirven para, entre otras cosas, amonestar al creyente, y si el Guardián no estará nunca bajo este trato ¿como podría ser guiado en su conducta?
Por otro lado, si no estuviera cubierto con protección moral ¿no podría su conducta causar daño a la imagen de la Fe? entonces ¿como operaría aquí su infalibilidad en protección de la Fe?
Estos hechos me hacen pensar en una posible infalibilidad moral, pero no, por supuesto, en una inerrancia.

Hasan Elías dijo...

Aunque tuvimos como Guardián a Shoghi Effendi, el Signo de Dios sobre la tierra, y dio muestras tan sorprendentes de elevadísima moral, impecable e inagotable trabajo y dedicación que con justicia podríamos considerar como sobrehumano, él rechaza que lo consideren inmaculado moralmente como lo fue ‘Abdu’l-Bahá, (para tener una visión más amplia del papel del Guardián y la imposibilidad de otro Guardián viviente, sugiero dar una leída a El Siglo de la Luz, parte VII).

Al contrario de los shiitas que reclaman infalibilidad moral para los Imanes, el Guardián de nuestra Fe descartó esa posibilidad:

"Creo que es mi deber solemne dejar constancia que jamás Guardián alguno de la Fe podrá pretender ser el perfecto Ejemplo de las enseñanzas de Bahá'u'lláh o el inmaculado espejo que refleja Su luz. Aunque se halla bajo la infaltable e infalible protección de Bahá'u'lláh y del Báb, y por más que compartan con 'Abdu'l-Bahá el derecho y la obligación de interpretar las enseñanzas Bahá'ís, el no deja de ser esencialmente humano, y si quiere permanecer leal a su fideicomiso no puede, bajo pretexto alguno, arrogarse los derechos, privilegios y prerrogativas que Bahá'u'lláh ha elegido conferir a Su hijo. A la luz de esta verdad, el orar el Guardián de la Fe, dirigirse a el como amo y señor, designarlo como su santidad, pedirle su bendición, celebrar su cumpleaños o conmemorar cualquier hecho relacionado con su vida, equivaldría a separarse de esas establecidas verdades que se hallan guardadas dentro de nuestra Fe, Él hecho de que el Guardián haya sido específicamente dotado con los poderes de que ha menester para revelar el significado y las inferencias de las palabras de Bahá'u'lláh y de 'Abdu'l-Bahá, no le confiere necesariamente una posición equivalente a la de Aquellos a quienes el está llamado a servir de interprete. Puede ejercer ese derecho y desempeñar esta obligación y, sin embargo, ser infinitamente inferior en rango y diferente a ambos en naturaleza”.
(Shoghi Effendi, La Dispensación de Bahá’u’lláh)

En Administración Bahá’í, encontramos confirmado lo anterior, lo dijo Shoghi Effendi mismo (no lo tengo en español):

“My prolonged absence, my utter inaction should not, however, be solely attributed to certain external manifestations of unharmony, of discontent and disloyalty -- however paralysing their effect has been upon the continuance of my work -- but also to my own unworthiness and to my imperfections and frailties”.
(Shoghi Effendi, Baha'i Administration, p. 65)

No debemos confundir esto con sus interpretaciones en cuestiones de moral, ya que él era infalible en interpretación, en este aspecto podemos leer la nota 178-179 cáp. 3, Making the Crooked Straight:

The question arises whether the Guardian’s infallibility extends also to his judgements on issues of morality, as it is claimed for the teaching authority of the Pope (see below, p. , note ). I think this question has to be answered affirmatively. It is true that the revelation of Bahá’u’lláh does not give support to the concept of natural law (ius divinum naturale), on which Catholic doctrine is based (Thomas Aquinas called it lex aeterna, lex indita non scripta (S. th. 1,2 q. 91 a.2)). Bahá’í ethics is theonomous (from Greek, theos: God; nomos: law) and voluntaristic in the sense that all moral values have their origin in the decisions of God’s arbitrary Will (‘He doeth what He willeth and ordaineth whatsoever He pleaseth’ (Tablets 8:19; Kitáb-i-Aqdas 7) . . . ‘He shall not be asked of His doings (op. cit. 161)). This concept of ethical voluntarism leaves no room for the idea of natural law. However, if all morality is based on God’s sovereign Will as it is expressed in his revelation to mankind, it must be concluded that the Guardian’s power of interpretation (and with it his infallibility) covers also all issues of morality.
‘The infallibility of the Guardian is confined to matters which are related strictly to the Cause and interpretation of the teachings; he is not an infallible authority on other subjects, such as economics, science, etc. . . . The Guardian’s infallibility covers interpretation of the revealed word, and its application. Likewise any instructions he may issue having to do with the protection of the Faith, or its well-being must be closely obeyed, as he is infallible in the protection of the Faith’ (letter dated 17 October 1944 written on behalf of Shoghi Effendi, quoted from Bramson-Lerche, ‘Some Aspects of the Establishment of the Guardianship’, p. 257 and with reference to the literature cited on p. 284). In this context it should be emphasized that not everything the Guardian decided in the field of Bahá’í administration was the result of an authoritative interpretation of the revealed text. In the early stage of development of the community, when its institutions were still in their infancy and a legislative body was absent, because the Universal House of Justice, which has been empowered with supplementary legislation, had not yet come into existence, the Guardian had to serve the need of the moment. Some of his decisions on administrative principles had a preliminary character; they were, as Shoghi Effendi clearly formulated, dependent on the decision of the Universal House of Justice which, when it is established ‘will have to consider afresh the whole situation, and lay down the principle which shall direct . . . the affairs of the Cause’ (Bahá’í Administration, p. 41)…

Considero este razonamiento válido: “In contradiction to the Imams, for whom the Shiites claim immaculacy (sinlessness), the Guardian was not invested with moral infallibility. This view is proved by the fact that according to Will and Testament (I:18) the appointed successor in Guardianship ‘must manifest in himself detachment from all worldly things, must be essence of purity, most show in himself the fear of God, knowledge, wisdom and learning’. Should he ‘not inherit of the spiritual within him . . . and his glorious lineage not be matched with a goodly character’, then another branch to succeed him should be chosen. This requirement would not be necessary, if the Guardian would have been invested with immaculacy. As Shoghi Effendi was a man with all inherent human frailties, theoretically he could have become morally corrupted as every human being”.

Otro asunto es que la impecabilidad moral no es un precondición para la inerrancia (infalibilidad conferida), como explica un renombrado estudioso: “A doctrinal authority without inerrancy would be pointless. The monopolisation and institutionalisation of authoritative interpretation is only possible through an infallible instance. Conferred infallibility is a quality that is inherent in the office, not an inherent quality of the person who occupies it. Hence the ‘moral character’ of the persons in office.., is not a precondition to the inerrancy of the institution. The infallibility of the House has been conferred to the institution, not to its individual members”.

Finalmente, ‘Abdu’l-Bahá al mismo tiempo que comprueba que la impecabilidad no es una precondición en Contestación…cáp. 45, declara que no es digno de Dios que la conducta de aquel protegido (el guardián) decaiga moralmente. Esto parece indicar que ciertas condiciones morales elevadas en la persona pueden permiten que sea ‘protegido’ o dotado con infalibilidad conferida.

“la infalibilidad adquirida no es una necesidad esencial. Al contrario, la infalibilidad adquirida es un rayo de la munificencia de la infalibilidad que, desde el Sol de la Realidad, brilla sobre los corazones impartiendo a las almas una porción de sí mismo. Aunque estas almas no poseen una infalibilidad esencial, no obstante cuentan con la protección de Dios. En otras palabras, Dios les ampara del error. Y así, muchos santos seres que no fueron puntos de amanecer de la Más Grande Infalibilidad fueron librados del error por gozar de la sombra protectora y guardianía de Dios, llegando a ser los mediadores de la gracia entre Dios y los hombres. Si Dios no los protegiera, el error de éstos arrastraría a los creyentes al pecado socavando así el fundamento de la religión de Dios, lo cual no sería propio ni digno de Dios”.
(‘Abdu'l-Bahá, Contestación a unas preguntas)

Husayn Villar dijo...

Sin embargo, creo que lo que el Guardián escribió en "Dispensación" se refiere a el como limitado en cuanto al Maestro para ser ejemplo perfecto, pero creo en 'niveles' entre ser com{un y corriente y ser el ejemplo perfecto. Creo se hace necesario, como condición para la operatividad de los dones de infalibilidad del Guardián cierta protección moral, lo suficiente como para que pueda desempeñar el ejercicio de sus funciones.
La esposa del Guardián relata algunos episodios en su vida con él, que muestran lo que a mi parecer son ciertos aspectos de su limitación humana, por ejemplo cuando él le hizo una broma algo pesada sobre la muerte de Churchill.
¿Pero que hay de aquello de su conducta o comprensión moral que podría afectar su trabajo como protector de la Fe? es decir ¿como podría él ser infalible en protección y a la vez poder llegar a representar una amenaza para el prestigio de la Fe? es allí a donde apunto.

Hasan Elías dijo...

De acuerdo Husayn, por supuesto que existe una cuota de elevada moral en ellos para que sea factible la protección y guía que desempeñan. TAmbién leí en la Perla Inapreciable que una vez el guardián estaba enfermo y dijo que el no podia descansar, el siempre 'era' guardián las 24 horas del día. Nuestra Fe es muy grande y muchos temas no son como las matematicas, además quién sabe el aspecto metafísico de estos temas: sólo Dios lo sabe.

Husayn Villar dijo...

Hasan, conoces la palabra KATA? (aunque yo la escribiría KHATA, creo que es la transliteración más correcta).
¿Que crees que significa estar libre de KATA, en cuanto a la CUJ?

Hasan Elías dijo...

Navegando unos minutos en Internet, literalmente “khata” significa pecado o error.

El contexto de esta palabra es el que la Dra. Maneck explica en su ensayo:
But it should be stressed that the reason we obey is because what they decide constitutes the will of God. Another passage in the Will and Testament states:
"And now, concerning the House of Justice which God hath ordained as the source of all good and freed from error . . ."
The word for error here is *kata'*. The Persians can correct me if I'm wrong, but I think the term literally means 'misstep.' It is an unintentional trespass.

Empezaremos por las afirmaciones de lo citado:

(1) La razón por la que obedecemos es porque lo que ellos (la Casa) deciden constituye la voluntad misma de Dios.

(2) La palabra “khata” o “desliz”, el contexto es “libre de todo khata” o “libre de todo desliz” (o error)

Sobre (1), la afirmación es subjetiva y relativa a la vez. Sabemos que todo ocurre porque en este mundo “Dios hace Su voluntad”. Ahora, según esta afirmación (en especial para sus poderes ejecutivos y judiciales), tendríamos que poner en tela de juicio si es posible que la inerrancia y la justicia se cambian por la supuesta “voluntad de Dios” y no quedaría otra cosa que asentir que la voluntad de la Casa es normativa (y no las leyes y normas de Dios), pues si ellos deciden algo, esto sería una nueva norma (sacrificando los procesos consultivos y la información a disposición). A diferencia del Dr. Schaefer, la Dra. Maneck sostiene que se debe obedecer porqué lo que dice la Casa en cualquier materia es la voluntad de Dios misma, mientras que Schaefer sostiene que debemos obedecerla porque Bahá’u’lláh así lo ordena. Lo que es claro es que Dios quiere que la obedezcamos. Schaefer parece estar más cerca del porqué obedecer; si la Casa no es infalible en otros asuntos, ¿debemos decidir desobedecerla en éstos y no en los otros?, ¿socavando su autoridad? No parece ser así, el Guardián escribió que no debemos “elegir” cuando obedecer:
“Durante su ministerio, varias veces le pidieron a Shoghi Effendi definir la esfera de su autoridad y de su infalibilidad…. Él explica que no es una autoridad infalible sobre temas como la economía y la ciencia, ni tampoco se involucra en asuntos técnicos, sino que su infalibilidad se limita a 'aquellos asuntos que están relacionados estrictamente con la Causa'. Además, señala que 'él no es, como un profeta, omnisciente a voluntad' y que su 'infalibilidad abarca la interpretación de la palabra revelada y su aplicación', y también es 'infalible en la protección de la Fe'. …"No corresponde a los creyentes limitar la esfera de autoridad del Guardián, ni juzgar cuándo tienen que obedecerle y cuándo están libres de rechazar su juicio. Tal actitud, evidentemente, llevaría a la confusión y a la división. El Guardián, siendo nombrado intérprete de las Enseñanzas, tiene la responsabilidad de declarar cuáles asuntos afectan los intereses de la Fe, y requiere por parte de los creyentes una obediencia completa y sin reserva a sus instrucciones."
(De una carta escrita en nombre de la Casa Universal de Justicia a un creyente, 22/8/1977)


Sobre (2) Como podrás comprobar, el párrafo entero (en realidad los párrafos anteriores y subsiguientes) se refiere a su función legislativa; hay numerosas razones para sustentar una interpretación restrictiva de la infalibilidad conferida a la Casa, sugiero leer detenidamente y discutir sobre los ejemplos de Making the Crooked Straight, capítulo III-7 y notas aclarativas. La imposibilidad de deslices en funciones ejecutivas y judiciales haría a la Casa totalmente independiente de la informacion, poniéndola en una condición de permanente revelación descartando los procesos investigativos, consultivos y espirituales de por medio, pues de lo contrario bastaría sentarse con los brazos cruzados esperando aquella guía. La infalibilidad no es omnisciencia y como la Casa explica en un mensaje, es ineludiblemente DEPENDIENTE de la información. Estas dos citas de la Casa lo explican:

1.- ‘The Universal House of Justice in arriving at a decision needs to have before it all the facts involved in the matter. If, after making a decision, new facts emerge, it may well be changed’ (letter dated 13 August 1981).
2.- ‘With regard to decisions taken by the Universal House of Justice itself, instructions it issues, and the relationship of these to the information supplied, it is obvious that the nature of a decision or instruction is affected by the information on which it is made’ (letter dated 26 May 1993).

Hasan Elías dijo...

Me gustaría agregar a lo ya mencionado, que mis convicciones sobre una interpretación restrictiva de la infalibilidad de la Casa aumentan a medida que reflexiono sobre situaciones que hacen a la Casa tan espectacularmente dependiente de información para sus funciones ejecutivas, judiciales y también aquellas que involucran la defensa (riesgo, reputación, estadísticas, protección interna, etc.) de la Fe en un país dado. Estas experiencias pude obtenerlas del servicio que realicé en la oficina nacional hace unos años, al tener un contacto estrecho con la información intercambiada entre la AEN y la CUJ también consultas a Consejeros (de hecho al ser el asistente de secretaría, yo podía leer toda la información). Como ya se ha dicho la dependencia de información y las fuentes subordinadas falibles de información utilizan es otra razón que sostiene esta interpretación.
Por supuesto requisito sobre requisito (procesos investigativos libre de error, 0% de malicia en personas involucradas, calidad y cantidad de información adecuadas, procesos consultivos espiritualmente elevados e iluminación tanto en la Casa como en fuentes como AENs) serían necesarios para que una decisión en cualquier caso sea “libre de error”, una posibilidad altamente condicionada, que si bien podría darse, no sería infalibilidad (libre de deslices o errores) sólo funcionara una guía divina (condicional no absoluta) mas no infalibilidad.

Un inerrancia proposicional en estos asuntos puede darse, pero sería como ya mencioné extremadamente inusual. La cuestión moral pende de un hilo, que son todas estas condiciones, a no ser que caigamos en que la Casa está en posesión de permanente revelación, considerando como norma (moralmente aceptable) su accionar en cualquier situación. ¿Acaso también para las decisiones ordinarias o de rutina considerando que tienen el mismo "efecto que el Libro"?

Las citas de cartas de la Casa anteriormente citadas, explican que esta información es dependiente y puede cambiar, este cambio es otra razón de que estas situaciones no están cubiertas por este carisma de infalibilidad. En cambio para legislación se necesita un conocimiento independiente de cualquier caso en particular, esta independencia y condición apoya la idea que infalibilidad cubre la legislación suplementaria y situaciones oscuras no cubiertas por el Libro.

Esta misma situación de dependencia de información se encuentra en tiempos del Maestro:
http://bahai-library.com/articles/interpretation.html

An early American Bahá'í, Thornton Chase, gives one example of the earthly limitations that 'Abdu'l-Bahá faced. Chase spoke about situations where American Bahá'ís often would not tell 'Abdu'l-Bahá about the problems in their Bahá'í communities:

I think we have been silent too long, and that it is our spiritual duty to the Cause to send Him ['Abdu'l-Bahá] information by material means of the things and acts which cause the real hindrances to the spread of the Cause in this country. He, of course, knows the spiritual conditions, of both individuals and communities, but He does not know the especial acts which cause those conditions, except as He is informed. He, while here, is "under the law" and needs to learn by the conditions and laws of this plane, the same as any human would have to do. His Spiritual Perception is, of course, perfect, but that does not signify that He "knows everything" that is done.[2]

Chase puts his finger on a very real problem that can arise when one takes the concept of divine revelation too seriously: one can decide not to tell the Head of the Faith something on the grounds that He already knows it omnisciently.

Hasan Elías dijo...

Quisiera aclarar mi posición en este asunto. No quiero dar la impresión de que no creo en la infalibilidad de nuestra amada Casa Universal de Justicia (generalmente esa mala impresión suelen ver las personas en aquellos que sostienen una interpretacipon restrictiva), reitero que creo firmemente en la infalibilidad conferida de nuestra máxima Institución, pero difiero con una posición maximalista que afirma que nuestra Casa es infalible absolutamente en todo. Incialmente mi posición sobre la posible infalibilidad en sus funciones ejecutivas y judiciales es investigativa.

Husayn Villar dijo...

Jajaja. en virtud de tus ideas no nos queda otra salida que decomisar tus bienes y denunciarte por tener ideas heterodoxas. :D
Descuida, te entiendo, y como dices, esa es la imagen más generalizada cuando alguien sostiene una interpretación restrictiva.
Hay que verlo como una cuestión de procesos de aprendizaje. Es natural que varios amigos le temamos a las teorías que desafían nuestras creencias.

Husayn Villar dijo...

La verdad, finalmente, se halla en aquello que tenemos como literatura primaria, y en este caso en particular resulta imprescindible estudiar seria y metódicamente la Voluntad y Testamento.

Susan Maneck dijo...

Dear Husayn,

I note that you made the statement that currently your views coincide with Dr. Schaefer and myself on the subject of infallibility. As Hasan has correctly pointed out there are some significant differences between my position and Dr. Schaefers. I'd like to explain these a bit further.

Dr. Schaeffer makes this distinction between legislative and judicial or administrative functions in terms of the House's infallibility, but I'm not persauded it is a very helpful distinction. The problem I
have with Schaefer's conception is that I think it largely misses the point and is too legalistic. He's a lawyer and sees the issue of infallibility in legalistic terms. While this might make sense given that the House's sphere is primarily that of legislation, the term ismat literally means inlessness. I think it refers to their ability to reflect the
will of God. Given that fact, I don't think it makes sense to simply confine it to certain narrow functions. That would suggest it is a form of ropositional inerrancy rather than a moral and existential category as I think ismat implies. If you recall Dr. Schaefer's argument he separates infallibility from divine guidance. I do not. Whatever I understand about
the operation of divine guidance is what I understand about infallibility as well. It seems to me that the problems Dr. Schaefer finds in having too rigid an interpretation
of infallibility apply just as much in the legislative sphere as they do in other administrative and judicial areas in which Schaefer does not think
the House is infallible. For instance, I'm inclined to believe that a legislative decision can be made on the basis of isinformation as much as an administrative decision, and just as much be changed on the basis of new information.

I note that part of Dr. Schaefer's concern is an apologetic one
which I share; that we not conceive of the the doctrine of infallibility in ways which are logically absurd and subject to falsification. But I
really have to ask whether or not restricting infallibility to the
legislative sphere only really achieves that purpose. What I think it
instead leads to is endless speculations as to which of the House's decisions constitute legislation and therefore justifying the challenging of decisions which are defined not to be so.

This is pretty much what Catholics do when they debate endlessly as to
whether a certain Papal decision comes from the "chair of Peter."
While, Dr. Schaefer affirms that this has nothing to do with the
House's authority in all areas, and that they must be obeyed
regardless, it should be recognized that this "obedience" is being taken a very literalistic fashion at present. For instance, if the House itself hasn't explicitly told someone to shut up, they continue to consider it their prerogative to publicly criticize the decisions of the Supreme Institution and thereby undermine its authority. That flies in the face of the purpose of the assurances of infallibility as stated in the Will and Testament, namely that none may "raise the standard of revolt, wax stubborn and open wide the door of false interpretation [ijtihad]."
Also, it is not at all clear to me that some of the acts which Udo
Schaefer understands to be legislation are in fact that. For
instance, Udo Schaefer considers the declaration that there can
never be another Guardian to be an act of legislation. But the
House itself considered it to be an "elucidation," one of the few
instances where I have seen them refer to one of their acts as
such.

It also seems to me that the restriction of the infallibility of the House of Justice to legislative does not coincide very well with their own self-understanding. For instance, Schaefer seems to see only
the Guardian and not the House as infallible in protection matters.
But here is what the House has to say in regards to this:

"the Universal House of Justice shares with the Guardian the
responsibility for the application of the revealed word, the protection
of the Faith, as well as the duty "to insure the continuity of that
divinely-appointed authority which flows from the Source of our
Faith, to safeguard the unity of its followers, and to maintain the
integrity and flexibility of its Teachings." However, the Universal
House of Justice is not omniscient; like the Guardian, it wants to be
provided with facts when called upon to render a decision, and like
him it may well change its decision when new facts emerge. . . . "
http://bahai-library.org/uhj/infall.uhj.html


That certainly suggests to me that the House regarded its own
authority as identical with the Guardian in this area. Now if indeed,
the infallibility of the House is restricted to legislation one could
conceivably argue that they are wrong here. But I feel very nervous
when it comes to questioning the House's own self-understanding.
After all, virtually everything we believe about 'Abdu'l-Baha's own
infallibility is derived from statements in which He expressed His own self-understanding.

Sorry, I can't explain all of this to you in Spanish.

warmest, Susan

Susan Maneck dijo...

Dear Maddi

After reading your comments I couldn't help but think, "Oh, that I was young and still imagined I knew everything there was to know about firmness in the Covenant."

warmest, Susan