enero 14, 2006


Casa Universal de Justicia

28 de diciembre de 2005


A todas las Asambleas Nacionales Espirituales

Queridos amigos bahá’ís:

1- En las próximas semanas estarán ustedes ocupados en consultas sobre los rasgos del próximo Plan de Cinco Años tal como se describe en nuestro mensaje fechado el 27 de diciembre de 2005 dirigido a la Conferencia de los Cuerpos Continentales de Consejeros. Creemos que estas deliberaciones se beneficiarán de los siguientes comentarios sobre el currículum del instituto de capacitación.

2- Cuando en nuestro mensaje fechado el 26 de diciembre de 1995 subrayamos la necesidad de disponer de un programa formal de capacitación, éramos conscientes de que ciertos elementos de un currículum que cumplía los requisitos necesarios ya existían en los materiales del Instituto Ruhi. No obstante, nuestra convicción fue que la experiencia acumulada en aquel momento no justificaba que recomendáramos un conjunto específico de materiales para los institutos de capacitación de todo el mundo. Por ello, los mensajes escritos por nosotros y de nuestra parte durante la primera parte del Plan de Cuatro Años alentaban a las Asambleas Espirituales Nacionales y a los Consejeros a abrir el camino para que los institutos de capacitación siguieran el currículum que estimaran conveniente. Sin embargo, conscientes de la dificultad inherente de crear programas que integren distintos elementos, repetidamente expresamos la opinión de que la ejecución de los planes no debía esperar el resultado de prolongadas decisiones sobre la cuestión del currículum, sino que debían utilizar los materiales que estuvieran ya listos. La disponibilidad de tales materiales era limitada en todo el mundo, y las Asambleas Espirituales Nacionales y las juntas de los institutos empezaron a adoptar los libros del Instituto Ruhi a medida que se enteraban de su existencia, a menudo por medio de los Consejeros. Cuando el Plan de Cuatro Años llegaba a su término, fue muy evidente que aquellas comunidades nacionales que vigorosamente procedieron a utilizar la secuencia de cursos diseñados por el Instituto Ruhi estaban muy por delante de las que se habían propuesto desarrollar su propio programa.

3- Sin embargo, el Plan de Cinco Años fue el que vino a convencer a Consejeros, Asambleas Nacionales y juntas de todas partes de las ventajas del currículum del Instituto Ruhi. La introducción del séptimo libro en la secuencia principal del Instituto al principio del Plan permitió a muchos apreciar mejor la conexión íntima existente entre el flujo de personas que pasan por una secuencia de cursos y el movimiento de agrupaciones de una etapa de crecimiento a la siguiente. En efecto, a medida que centenares de agrupaciones progresaban, le quedaba claro a las instituciones de todos los niveles que el contenido y el orden de la secuencia principal preparaba a los amigos para llevar a cabo aquellos actos de servicio requeridos por el patrón de crecimiento que se estaba estableciendo en una agrupación. De hecho, hemos descrito la dinámica de esta relación en nuestro mensaje del 27 de diciembre de 2005.

4- Ahora nos hemos familiarizado con los planes de desarrollo curricular actuales del Instituto Ruhi, que estarán basados cada vez más en la experiencia a nivel mundial de cómo mantener la expansión y la consolidación a gran escala. Celebramos la decisión del Instituto, por ejemplo, de trasladar el libro que actualmente ocupa la quinta posición en la secuencia y hacerlo parte de una serie de cursos que se ramifiquen del Libro 3 para preparar a los maestros de clases de niños bahá’ís, y de insertar en el quinto lugar un nuevo libro destinado a capacitar animadores de grupos de pre-jóvenes. Con la misma satisfacción observamos que el octavo libro de la secuencia principal tratará del importantísimo tema de la Alianza, iniciando así una serie que trate los aspectos institucionales del servicio a la Causa. A la vista de ello, hemos llegado a la conclusión de que los libros del Instituto Ruhi deben constituir la secuencia principal de los cursos de instituto de todas partes, al menos durante los años finales del primer siglo de la Edad Formativa, cuando la comunidad bahá’í estará enfocada en hacer avanzar el proceso de entrada en tropas dentro del marco de acción establecido en nuestro mensaje del 27 de diciembre.

5- Escoger un currículum para ser utilizado por los institutos de capacitación de todo el mundo durante un período concreto de tiempo no significa ignorar la variedad de necesidades e intereses de los amigos cuando se esmeran por equiparse mejor para entender y aplicar las enseñanzas de Bahá’u’lláh. Tampoco disminuye de ninguna manera el valor de los esfuerzos realizados por desarrollar cursos y materiales destinados a responder a dichas necesidades. Tampoco pretende sugerir que un currículum deba necesariamente agradar a todos. Lo que sí implica esta decisión es que las exigencias del crecimiento de la Fe son tales que, durante algunos años, los institutos de formación no deberán proponerse responder a todas las necesidades e intereses de los amigos.

6- Las instituciones de la Fe continuarán respetando los deseos de aquellos que, por cualquier razón, no se sienten inclinados a participar en el estudio de libros del Instituto Ruhi. Estas personas no tan dispuestas deben aceptar que tienen ante sí muchas vías de servicio, incluida, y por encima de todo, la enseñanza personal que es el deber más grande de cada bahá’í. Las clases de profundización y las escuelas de verano e invierno, que siguen siendo un rasgo importante de la vida comunitaria bahá’í les ofrecerán amplias oportunidades para profundizar su conocimiento sobre las enseñanzas. Lo que solicitamos de estos amigos, tal como lo hemos hecho anteriormente, es que no permitan que sus preferencias personales entorpezcan en modo alguno el desenvolvimiento de un proceso educativo que ha mostrado el potencial de incluir a millones de almas de diversos orígenes. En cuanto a los materiales que se han desarrollado en otros contextos a lo largo de los años, y que continuarán surgiendo, éstos sin duda tienen su lugar adecuado en la comunidad bahá’í. Algunos, por ejemplo, son la base para las clases de profundización a nivel de la comunidad, mientras que otros, con modificaciones que son necesarias, pueden ubicarse en alguna de las ramas de cursos que se desprenden de la secuencia principal de los cursos del Instituto Ruhi.

7- A este respecto, creemos que el tema de cursos que se desprenden de la secuencia principal merece algunas palabras de explicación. En nuestro mensaje fechado el 9 de enero de 2001 dirigido a la Conferencia de los Cuerpos de Consejeros, indicábamos que la secuencia principal podía asemejarse al tronco de un árbol, que sostiene otros cursos que se desprenden de él como ramas, cada rama tratando algún área específica de acción. Una serie de materiales de salud que se está desarrollando en África ofrece una buena ilustración de algunos rasgos de tales cursos. Tras dedicar años a formar trabajadores de salud comunitaria a finales de los años 1980 y principios de los 1990, varias agencias bahá’ís decidieron elaborar una serie de módulos destinados a preparar a personas para tratar con problemas de salud cada vez más complejos en el ámbito local. Cuando el primer módulo empezó a ser utilizado en su forma inicial, el proceso de instituto se había fortalecido, y se hizo evidente que aquellos que habían estudiado los Libros 1 y 2 del Instituto Ruhi estaban mejor preparados para visitar a miembros de sus familias extensas y amigos para hablar sobre temas de salud. El diseño de los módulos se modificó de forma que pudieran constituir una rama a partir del Libro 2, cuyos participantes estudian mientras continúan la secuencia principal. Los esfuerzos realizados en esta dirección han tenido un éxito indudable. Este ejemplo ilustra que los cursos que se desprenden de la secuencia no son una colección inconexa de materiales colocados al azar en diversos lugares. Más bien, si pretenden tener sentido pedagógico, deben surgir de la experiencia y seguir cierta lógica, tanto internamente como en el contexto de la secuencia total. Además, el concepto mismo de un curso que se desprende de la secuencia sugiere que proporciona capacitación para un área de servicio que interesará sólo a algunos de aquellos quienes están estudiando los libros de la secuencia principal. Esperamos que el desarrollo de tales cursos encaminados a responder a necesidades concretas, definidas por la acción en la base, sea una consecuencia natural de los esfuerzos de comunidades florecientes que están ávidamente procurando traducir a la realidad las enseñanzas de Bahá’u’lláh y utilizar materiales de capacitación como medio de sistematizar su experiencia y de compartir con cada vez más personas las percepciones que logran.


[Firmado: La Casa Universal de Justicia]

cc: La Mano de la Causa de Dios Dr. ‘Alí-Muhammad Varqá
Centro Internacional de Enseñanza
Cuerpos de Consejeros
Consejeros

(Agregué la numeración de los párrafos para facilitar el estudio)

5 comentarios:

Husayn Villar dijo...

A la luz del párrafo 4 del mensaje, mi sugerencia de que Fundamental Verities corra de manera paralela a ruhi deja de ser aplicable, vaya que las cosas cambian, la misma Casa de Justicia habia escrito en el 2001 la posibilidad de cursos estilo árbol (ramas desprendiéndose de un tronco principal), y cursos corriendo de manera paralela. Parece que ella ha notado que su propia perespectiva en ese entonces no es aplicable dadas las condiciones de la Comunidad, y ha optado por el instituto tipo árbol.

Hasan Elías dijo...

Hey Husa, entonces ruhi sera el rey vitalicio del curriculo del sistema educativo bahá'í de crecimiento, por lo menos hasta el centenario de la edad formativa?

Husayn Villar dijo...

Pues desde el hecho de que su "reinado" está previsto para 15 años a partir desde ahora, no puede ser visto como "vitalicio". Lo que existe es la posibilidad de que después de ese lapso siga usandose como tronco principal.
Lo que demuestra la decisión de la Casa de Justicia, a mi parecer, es la limitada capacidad que aún tenemos, pues no hemos podido desarrollar un programa con las mismas virtudes que Ruhi (aunque aún no llega a convencerme esta conclusión), a diferencia de las ideas de algunos amigos que podrían ver esto como un triunfo de Ruhi, o una muestra de su inigualable calidad. Aquí se aplica el refrán: "en el país de los ciegos, el tuerto es rey".

Anónimo dijo...

cuando leo estos comentarios y pienso que estan en el total derecho y la apertura que da esta Fe, pero me asombra el grado de algunos amigos de hablar de tal o cual curso, si ni ellos han tenido la capacidad de producir algo que levante a las masas de la humanidad, juzgais sin antes sabed que beneficios ha llevado por lo menos lo que yo he visto, todo esto es el aprendizaje que tenemos pero asi es la vida de todos los colores de pensamiento, porque sino seria monotona y dejaria de ser desafiante

Husayn Villar dijo...

cuando mi esposa dio a luz a nuestra primera hija, el médico no hizo bien su trabajo y quedaron restos de la matriz dentro de ella, gracias a un adecuado tratamiento no hubieron complicaciones posteriores, logrando expulsar todos los restos de tejido que quedaban dentro de ella. Yo critico el inadecuado trabajo del médico, y sería muy torpe que él me dijese: "a ver, hazlo tú, haber si puedes hacer algo mejor", por supuesto que no podría, no soy médico.
De igual modo, cuando uno critica un programa no puede ser confrontado a producir algo mejor, esa no es la manera en que se sostiene un debate constructivo. Claro, eso no sinifica que la crítica esté libre de reglas morales. Toda crítica debe necesariamente cumplir con el espíritu de respeto, tolerancia, paciencia y aprecio por las virtudes.
Encuentro en el programa ruhi muchos aspectos positivos, lamentablemente los amigos, cuando leen una crítica a ruhi, dejan de tomar en cuenta lo dicho y creen que uno a criticado todo ruhi como totalmente imperfecto. Me pregunto si alguien lo habrá hecho alguna vez. queri 'anónimo', escribes como si no yo no reconociera las virtudes del programa ruhi, te invito a leer con más detenimiento mis noytas, si en verdad tienes algún interés en conocer mi opinión.
Ruhi tiene muchas virtudes, es muy buen programa, y creo que puede ser mejor, no creo que sea perfecto. Así de simple. El hecho de que uno tenga observaciones críticas sobre ruhi no significa que no le haya visto virtudes, no creas que nuestros ojos están ciegos a las bondades del programa, he llevado hasta el libro 6, y he sido tutor en muchas ocasiones, he capacitado en el programa ruhi en cursos de preparación para año de servicio, en fin, no quiero exponer un curriculum, porque no importa cuan abultado sea, de ningún modo significará que mi opinión vale.
La verdad es 'verdad' porque sí, y no porque provenga de alguien que haya experimentado espiritualmente ruhi o no, eso no es medible, es algo subjetivo, espiritual. Lo que podemos hacer es un estudio e investigación técnica.
Para finalizar, permito comentarios anónimos en mi blog, para que todos puedan sentirse libres de opinar sin necesidad de crear una cuenta, pero agradecería mucho poder saber quienes dejan sus siempre enriquecedores comentarios, pero claro, no estáis obligados a hacerlo.